dijous, 26 de febrer de 2009

NANA


A estas alturas, la última y más exitosa obra de Ai Yazawa casi no necesita presentación, y no me voy a extender mucho en cuanto al argumento, sinó en la opinión, porque no hay dos personas en todo el mundo que opinen exactamente lo mismo de Nana (si las hay, una de las dos miente XD).


HISTORIA

Nana Komatsu es una chica enamoradiza e inmadura que va de tío en tío porque cree en el amor a primera vista y juzga solo por las apariencias. Nana Oosaki es una chica más madura, más oscura, que aspira a ser cantante. Ambas chicas sueñan con ir a Tokyo para cumplir sus sueños: la primera quiere irse a vivir con su novio, y la segunda busca la fama con su banda de punk-rock.

Por casualidades del destino, las dos chicas con el mismo nombre, la misma edad y el mismo objetivo, coinciden en el mismo tren en dirección a la capital japonesa, y por caprichos del azar acabarán compartiendo piso y teniendo una relación de amistad muy especial mientras persiguen sus sueños.


Personajes

Nana Komatsu/Ocho (Hachi, Hachiko): Al principio sí que uno puede pensar que no es más que otra protagonista tontita e inmadura que los tiene todos bailando a su son (cuando en realidad es más bien al contrario). Como la define Nana Oosaki, es como un perrito faldero; va al detrás de la gente y es siempre fiel, y de aquí le viene el apodo de Hachiko (en referencia al famoso perro fiel de Shibuya). También la llaman Hachi haciendo un juego de palabras con su nombre (nana en japonés es el número siete, y hachi es el ocho). Por cierto, no estoy de acuerdo con que la traducción española la llame "Ocho", aunque a la vez me parece acertado (¡la deformación profesional!). A pesar de su inmadurez, creo que Hachi es uno de los personajes más bien creados y más verosímiles a nivel de desarrollo de la personalidad, especialmente a partir del tomo 9.

Nana Oosaki: La otra Nana, la madura y oscura, muy marcada por su pasado "oscuro": su madre la abandonó cuando era pequeña y estuvo al cargo de su excesivamente estricta abuela hasta los quince años, cuando la acusaron de dedicarse a la prostitución y la expulsaron del instituto. Por algún motivo, este patrón de personaje con pasado trágico o traumático tiende a ser carismático para el lector, ya sea por pena o porque, a pesar de las circumstancias adversas que les ha tocado vivir, son super happy y optimistas, y viven la vida como si el viento les hubiera soplado siempre a favor. Nana, al principio, se gana la estima de los lectores porque es una chica luchadora y aparentemente fuerte pero que también tiene su lado sensible. Sin embargo, a medida que se desarrolla la acción vemos que todo esto es una mera fachada.

Ren: El (¿ex?)novio de Nana, que la dejó para irse a Tokyo y triunfar como guitarrista de la exitosa banda Trapnest. A pesar de ello, Ren sigue enamorado de Nana, cosa que demuestra llevando siempre el candado de Sid Vicious que ella misma le puso cuando vivían juntos en el pueblo. Ren siempre presume de su pasado, también trágico, porque dice que eso lo hace especial: lo abandonaron al nacer y creció en un orfanato. Él y Nana se conocieron gracias a Nobu en un concierto de su banda.

Shoji: El novio de Hachi, que se va a Tokyo (¿no hay más sitios en todo Japón?) para estudiar Bellas Artes en la universidad. A pesar de que Hachi quiere seguirlo para vivir juntos, él la hace caer en la cuenta de que no tiene un objetivo claro de vida, por lo que es mejor que se quede en el pueblo. Finalmente, cuando Hachi ha conseguido suficiente dinero para emanciparse y Shoji aprueba los exámenes de ingreso, ella se va a Tokyo, pero no viven juntos para que Hachi madure un poco. Shoji trabaja por las noches en un restaurante, de forma que tiene poco tiempo para dedicarse a Hachi. Además, no solo a los ojos de Hachi parece un príncipe azul, pero las apariencias engañan...

Nobu: Amigo del instituto de Nana y compañero de banda de Ren en el pueblo. De hecho, es él quien los presenta, invitando a Nana a su concierto. Nobu es un gran apoyo para Nana, ya que es uno de los pocos que se atreve a hablar con ella, y el que la propone como cantante para su banda. Nobu es inocente y fiel a sus amigos. A pesar de ser el heredero de un hotel muy importante, lo deja todo para convertirse en guitarrista al lado de Nana.

Yasu: El mejor amigo de Ren, al que quiere como a un hermano porque crecieron en el mismo orfanato. Ya de pequeño era serio y responsable, pero empezó a tocar la batería y empezó a tocar en bandas en el instituto. Ahora es abogado y una especie de tutor de Nana, además de ser el mejor soporte para ella.

Takumi: El líder de la banda Trapnest. Es frío y calculador y sería capaz de vender a su propia madre para conseguir lo que se propone. Su objetivo es que la voz de Leila llegue a todo el mundo a través de Trapnest. Tiene una muy merecida fama de mujeriego, aunque por su adicción al trabajo es incapaz de mantener una relación estable. Es el amor platónico de Hachi, que está en el club de fans de Trapnest y lo sabe casi todo de ellos.

Reira/Leila/Layla/otras transcripciones varias: La cantante de Trapnest y amiga de la infancia de Takumi. Es mezclada, hija de un japonés y una norteamericana, aunque la discográfica la obliga a mantenerlo en secreto por motivos comerciales. Tiene una voz única, motivo por el cual Takumi decide que él será el único que pueda sacar todo su potencial. Los Trapnest la llaman su "princesa" porque es como una niña pequeña, aparentemente inocente y traviesa. Su nombre tiene una adaptación diferente en cada traducción del manga, porque ella misma dice que es una adaptación a la fonética japonesa de Layla, nombre que le dieron por la canción de Eric Clapton, y las varias traducciones lo han adaptado como les ha parecido mejor (el silabario japonés no contempla el fonema /l/, por lo que yo personalmente encuentro más apropiado escribirlo con erre, pero como viene de Layla... -¡la deformación profesional otra vez!-).

Shin: Un chico de 16 años que, respondiendo al anuncio que ha puesto Hachi, se convierte en el bajista de Blast, la banda de Nana, Nobu y Yasu en Tokyo. Oculta su pasado y las razones por las que se fue de casa y miente sobre su edad, pero aparentemente su madre lo abandonó y su padre nunca fue capaz de amarlo. Para ganarse la vida se dedica a la prostitución, porque es menor y no tiene permiso legal para trabajar (aunque la prostitución tampoco lo es...). A pesar de su edad, actúa de forma bastante madura, aunque como es medio extranjero, tiene serios problemas con la lengua y la cultura japonesas y a veces parece un niño de cinco o seis años. Hachi le hace un poco de madre.

Jun y Kyosuke: Respectivamente, la mejor amiga de Hachi y el mejor amigo de Shoji. Se conocen en la escuela de arte en el pueblo y acaban siendo pareja y viviendo juntos cuando ambos aprueban el examen de ingreso de la facultad de Bellas Artes en Tokyo. De hecho, Hachi los llega a llamar "matrimonio viejo", porque son el paradigma de pareja perfecta. Ambos son consejeros de Hachi y de Shoji, en especial de la primera (Jun es un poco como su segunda madre). Ambos son muy maduros y realistas.

Misato: Una chica del pueblo de Nana, fan incondicional suya, casi obsesivamente: lo sabe todo de ella, absolutamente cada detalle, cada movimiento. Es muy misteriosa, hasta los últimos tomos del manga no sabemos casi nada de quién es ella ni el porqué de sus motivaciones y su fanatismo hacia Nana.

OPINIÓN

Me declaro una fan incondicional de Ai Yazawa, para mí es de las mejores autoras en el panorama del shoujo manga junto a las CLAMP. Después de leer Paradise Kiss, empecé a buscar desesperadamente sus obras via scans, ya que en España han tenido el detalle de no licenciar nada más de ella. Así descubrí por ahí en 2006 que, paralelamente a Paradise Kiss, que se había convertido en mi manga favorito, estaba dibujando un verdadero hit de ventas: Nana. Leí el primer tomo por scans y me llamó la atención, a pesar de que la cogí con un poco de miedo a que me decepcionara después de Paradise Kiss y de leer las opiniones siempre favorables de los lectores en internet. Y por fin la publicaron en España, y no dudé ningún momento a comprarla. Cada vez que terminaba un tomo esperaba con ansias la siguiente entrega.

La verdad es que me encantó el realismo de Nana. Ai Yazawa sabe crear historias y personajes con los cuales el lector puede sentirse identificado. Y lo mejor de todo, desde mi punto de vista, es que están muy bien desarrollados: parecen personas normales y corrientes del mundo real por sus actitudes, por sus personalidades, porque no existe el estereotipo de chico perfecto que lo sabe hacer todo y encima está enamorado de la protagonista esterotipada que es tonta del bote pero es un trozo de pan (¿realmente necesitáis ejemplos?).

Las descripciones de los personajes que he escrito más arriba son muy simples y resumidas, además que he intentado no meter spoilers, y contado así parecen personajes normales y corrientes de cualquier manga. Los spoilers que no he escrito son lo que los hace especiales: Hachi no es tan tonta como parece al principio; Nana no es tan perfecta ni fuerte como nos quiere hacer creer... Cada personaje tiene unas virtudes pero también unos defectos, con los que el lector se puede sentir identificado o los reconocerá en personas reales.

A pesar de que los tomos más recientes de la serie (del 15 al 18, más o menos) son un poco "de relleno" a nivel argumental, cada vez que termina un tomo tienes de leer más, de saber qué pasará después. La tragedia llega gradualmente, sin que realmente la veas venir (como en la vida misma), aunque te das cuenta de que la autora va dejando pistas por aquí y por ahí y a medida que la historia se acerca a su fin vas atando cabos y todo tiene sentido.

Podría seguir eternamente, pero esta entrada ya es suficientemente larga, y para ello noto que necesito gritar a los cuatro vientos todos los spoilers, así que lo dejaré ahí ¡y que cada uno diga la suya en los posts!

El manga Nana tiene una adaptación al anime, que se cubre la historia hasta más o menos el tomo 12, y dos películas live action: la primera se centra en la llegada de las dos Nanas a Tokyo y como empiezan a convivir y a conocerse hasta lo que sería el tomo 6 del manga; y la segunda se basa en los hechos posteriores que desencadenan la verdadera tragedia. Gracias a ambas adaptaciones, podemos encontrar un montón de bandas sonoras y canciones inspiradas en Nana, y las artistas que ponen la voz musical de Nana y de Reira han alcanzado un reconocimiento importante.

En definitiva, es un manga que creo que todo el mundo debería leer, o por lo menos conocer la historia, aunque hay gente que la considera demasiado culebrónica o piensa que los personajes, al tener tantos matices en vez de ser reconocidos rápidamente como "buenos" y "malos", no llegan tanto al público. Todo depende de lo que busques en un manga, naturalmente: a mí, personalmente, me encanta porque sale de los tópicos de siempre de todos los mangas shoujo, y no se andan con rodeos: hay drama, humor, escenas de sexo relativamente explícitas (aunque no se parecen a las de Mayu Shinjo ni por asomo...), escenas románticas... Y creo que cada capítulo, y de hecho la obra entera, te hace reflexionar sobre la vida, sobre los sueños, sobre las relaciones entre personas.

dissabte, 21 de febrer de 2009

Hana yori dango


En 1992, la mangaka Yoko Kamio empezaba lo que se iba a convertir en su "obra cumbre". La historia se centra en Tsukushi Makino, una chica normal y corriente de una familia tirando a pobre, que ve como su vida da un giro de 180º el día que se enfrenta al líder de los F4 y heredero de un imperio financiero, Tsukasa Domyouji.


HISTORIA

La Academia Eitoku es una escuela para la crème de la crème de Japón: en ella van los hijos de grandes empresarios, de políticos y de las familias más ricas del país del sol naciente. Los nuevos ricos mandan a sus hijos allí para que adquieran contactos en la alta sociedad y un cierto estatus.

Sin embargo, hay una excepción entre tanto niño pijo e hijo de papá: Tsukushi Makino es una chica normal y corriente, de una familia que se está gastando todos sus ahorros en la Academia Eitoku. Lo peor de todo es que Tsukushi no se siente a gusto en su nuevo instituto: ella quería ir a uno más normal, con sus amigas del cole... Pero la insistencia de su madre, frustrada porque nunca ascienden a su padre en el trabajo, hace que finalmente acceda a pasar los tres últimos años del instituto rodeada de gente hipócrita y materialista.

En este instituto, hay un grupo de cuatro chicos, herederos de algunos de los grupos financieros más grandes e importantes de Japón, que se pasean por el recinto como si fueran reyes. Son llamados los F4 (que significa "cuatro flores" -flower four, literalmente-), y son muy respetados, a la vez que proporcionalmente temidos, porque tienen el poder de hacer de la vida de alguien un verdadero infierno mediante una simple tarjeta roja en la taquilla: quien recibe una tarjeta roja es declarado enemigo de los F4, y por lo tanto también del resto de estudiantes, de forma que dejan a esa persona absolutamente sola (amigos o compañeros que tenían buena relación con esa persona dejarán de hablarle por miedo a que los F4 les den otra tarjeta roja) y todo el mundo se mete con él o ella.

La vida de Tsukushi Makino, que se había propuesto pasar completamente desapercibida durante sus próximos años en el Eitoku, un día comete un error fatal. Una compañera suya tropieza en las escaleras y cae encima de nada más ni nada menos que Tsukasa Domyouji, el líder y el más violento de los F4. La chica se disculpa mil veces y más, consciente de que a partir del día siguiente va a ser el blanco de todo los estudiantes. Makino, indignada por la actitud de Domyouji, salta en la defensa de su amiga y pega al engreído chico... Por lo que a la mañana siguiente, como ya sospechaba, encuentra una tarjeta roja en su taquilla. Así es como Makino se convierte en víctima del bullying que le hacen todos sus compañeros, pero al contrario que otros compañeros suyos, que dejaron la escuela por la enorme presión a la que estaban sometidos a causa de esta situación, Makino decide luchar: ¡esto es la guerra, Tsukasa Domyouji!

Pero, naturalmente, esto es un shoujo, y la trama aún se enredará más cuando Makino se enamore de uno de los chicos del F4, Rui Hanazawa, y Domyouji vea en Makino algo más que el blanco perfecto de su ira.


OPINIÓN

Empecé a leer este manga hace ya unos cuatro o cinco años, cuando Planeta hizo esa maravillosa oferta de lanzamiento de dos tomos a 3€ (¡aún ahora me suena a música celestial!), influenciada por los comentarios de la gente en foros y webs: era una obra que toda fan del shoujo tenía que leer, y a ese precio, decidí darle una oportunidad.

La verdad es que me compré los cuatro primeros tomos y me gustaron mucho: me parecía una historia muy interesante, que tenía muchos de los elementos esenciales de un shoujo, pero a la vez no era como lo que había leído hasta ese momento. Claro que estamos hablando de la época en que casi no podíamos leer más que Wataru Yoshizumi y justo nos acababa de llegar Arina Tanemura, por lo que en ese momento me pareció un manga con un enfoque más adulto, sin tantas ñoñadas.

Me enteré de que era una colección de 36 tomos y me dije que me lo tomaría con calma. Sin embargo, por motivos puramente de espacio y de pasta, acabé vendiéndole los cuatro tomos a la hermana de una amiga mía, y nunca más volví a saber de Hana Yori Dango. Hasta que llegué a Alemania, vi en internet un trailer del dorama coreano y me picó la curiosidad: ¿cómo termina la historia de esos dos? ¿Con quién se queda finalmente Makino? Busqué los scans por internet y empecé a leer el manga otra vez.

Leí casi de un tirón del tomo 1 al 21 o 22. No sé si fue por la sobredosis o por el cansancio de leer en la pantalla del ordenador, pero llegados a esta parte de la historia no se me ocurría como la autora pudo dibujar 12 tomos más sin repetir por enésima vez la fórmula de "ahora que casi ya estamos juntos, aparece una tercera persona que lo estropea todo".

Pues sí, queridos lectores: esta fórmula se repite en todos y cada uno de los shoujos culebrónicos que he leído, como tiene que ser, pero soy de las que piensa que cuando este es el único recurso de la autora para hacer la trama interesante, deja de serlo y pasa a ser mero relleno.

Hana Yori Dango tiene un detalle que la distingue del resto de shoujos: incluye el ijime, un hecho que por lo viso en Japón es muy frecuente y más bestia que lo que nosotros denominamos bullying. Es interesante ver como Makino no se rinde y lucha hasta el final, plantándole cara a Domyouji y al resto de estudiantes hijos de papá, contrariamente a lo que vemos en otros mangas como Vitamin o Life, ambos de Keiko Suenobu. Sin embargo, una vez pasados los primeros tomos, la autora deja este tema de lado para centrarse en lo que nos interesa: la historia de amor-odio entre Makino y Domyouji, que es el verdadero motor del manga.

En mi opinión, a Hana Yori Dango le sobran 25 o hasta 30 tomos de los 36 que tiene. Creo que llega un punto en que no es necesario rizar tanto el rizo, y menos si vas a terminar la obra con ese final (a mí, personalmente, me decepcionó un poco, aunque tiene su toque de originalidad...). Y aún así, entiendo que tanta gente lo considere una obra indispensable, porque tiene todos los elementos que ha de tener un shoujo, y la autora consigue llegar a los últimos capítulos haciéndonos dudar de cómo va a acabar todo.

El dibujo puede tirar para atrás en los primeros tomos, pero se nota la evolución de la autora a lo largo de los cerca de diez años que duró la publicación del manga en Japón, a la vez que evolucionan los personajes y sus relaciones. La pareja Makino-Domyouji es, para mí, una de las mejores de todo el shoujo, aunque hay veces que los hostiarías a ambos; a una por tonta y al otro por crío.

La edición española corrió de la mano de Planeta, que respetó el formato de la edición japonesa y, excepto los primeros cuatro tomos, que estaban ligados a una oferta de lanzamiento de dos tomos a 2,95€, el resto se publicaron de forma quincenal a 5,95€.


A nivel de merchandise y adaptaciones, Hana Yori Dango se lleva la palma: tiene tres o cuatro doramas, una adaptación al anime, un OVA, películas en imagen real, las bandas sonoras respectivas de todo lo anterior, todo tipo de merchandise... Un manga que ha tenido mucha influencia en todo lo que vino después y se ha convertido en una especie de serie de culto, un manga indispensable en la biblioteca de todo otaku que se precie.


¿Se ha exagerado sobre el fenómeno HYD? Yo creo que en parte sí, porque realmente como historia romántica llega un punto que tampoco da para más, y han explotado la gallina de los huevos de oro hasta dejarla agotada. Pero por otra parte, creo que es una historia que merece la pena leer (aunque no recomiendo hacerlo de un tirón) por lo innovadora que fue en su momento y porque a todo fan del shoujo le va a encantar.

divendres, 6 de febrer de 2009

Moment de debilitat

Només actualitzo perquè he de confessar el meu quasi-crim. Dic "quasi" perquè no he arribat a fer-ho, tot i que ho he intentat.

He estat a punt de posar un traductor automàtic perquè tothom pugui llegir i entendre el meu blog.

Però després m'he adonat que, si ho feia, igualment ningú ho entendria (tot i que sí que assoliria l'objectiu de fer-vos riure una mica...), perquè el traductor automàtic faria perles com:

¿De dónde te sientes tú? = Where do you sit?

El tema d'avui tocava, perquè sí: simplement tocava. = The theme played today, so yeah, just played.

I feel like I should write in English this time = Em sent com he d'escriure en aquest moment Anglès

Així doncs, estimats i estimades que llegiu les entrades d'aquest blog poc ortodoxe, si voleu una traducció, demaneu-me-la i acabarem abans.


Traducción (resumida) al castellano:
He estado a punto de cometer un crimen: poner un traductor automático para que todo el mundo pueda entender lo que escribo. Pero viendo los ejemplos de arriba queda claro de que igualmente no lo entenderíais. Así que, si necesitáis una traducción de las entradas de este blog poco ortodoxo, pedidmela y acabamos antes.

(Summarised) Translation to English:
I was about to commit a crime: putting an automatic translation gadget so that everybody can understand what I write. But looking at the examples above it's obvious that you still wouldn't understand. So if you need a translation of my not very orthodox blog entries, just ask for it.



(Segueix sense agradar-me especialment la traducció inversa...)

dilluns, 2 de febrer de 2009

¿Patria?

Según el diccionario de la Real Academia Española:

patria.

(Del lat. patrĭa).

1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.

2. f. Lugar, ciudad o país en que se ha nacido.


Si tomamos la segunda acepción como definición válida, mi país-patria es España y mi ciudad-patria, Barcelona.

La primera, sin embargo, es mucho más ambigua en cuanto a aplicación, y me pondré a mí misma como ejemplo. A pesar de haber nacido en España, no me siento para nada ligada a esta delimitación geográfica.

Siempre me ha sorprendido el sentimiento de pertenencia a un país de alguna gente, especialmente de los estadounidenses, cuya población, en palabras textuales de un nativo, "está compuesta por inmigrantes". Me parece más o menos normal que un descendiente de los primeros colonos, o incluso de aquellos que llegaron antes de la primera guerra mundial, sientan ese país como suyo, pues han nacido allí. Lo que me choca es ver como algunos inmigrantes "recientes" adoptan las 50 estrellas como suyas como si hubieran nacido al son del "Star-Spangled Banner".

Se que me contradigo, porque yo, diga lo que diga mi ficha en el registro civil, no me siento española y en cambio siento una especie de apego especial a México (como lo escriben ellos) y ahora también a Alemania.

Pero no odio a España, ni mucho menos; simplemente no me siento parte del conjunto que engloba una frontera política. En primer lugar, esto es porque nunca he creído en una única España, esa una, grande y libre que rezaba la propaganda franquista.

No creo que se pueda hablar de una porque hay diferencias culturales importantes entre las comunidades autónomas de los cuatro puntos cardinales, y se ve en algo tan simple como la cocina, para no entrar en formas de pensar y de vida y que esto parezca una tesis doctoral y no una entrada de un blog. Lo de grande es muy relativo: siempre depende de con quien te compares; y lo de libre es más que discutible, pero lo dejo para una noche de reflexión en la que queramos arreglar el mundo cerveza en mano.

En segundo lugar, y muy estrechamente ligado con lo que decía antes, me tocó nacer en una de esas regiones "conflictivas" del Estado español: Cataluña (aunque prefiero mil veces escribirlo con ny), ese triángulo del noreste, fronterizo con Francia (¿por qué os lo cuento, si mis lectores habituales sois de allí?). Cataluña tiene un único defecto: tiene una lengua minoritaria, el catalán, que, según la ultraderecha española, se ha impuesto a la lengua del imperio, (sí, lo digo con todo el sarcasmo del mundo), y quedó más que claro en esa aberración o intento de documental de Telemadrid, "Ciudadanos de segunda".

Como ya debéis saber, en él se denunciaba que los habitantes de Cataluña que son únicamente castellanoparlantes están discriminados porque todo, absolutamente todo, está rotulado en catalán; sales a la calle y no oyes una palabra en castellano ni por asomo; la administración pública y los servicios turísticos cubren su información en muchos idiomas, pero no el de la vieja Castilla. Y lo peor de todo, ¡que en las escuelas no se enseña la lengua de Cervantes! (Que ahora esté escribiendo en castellano es porque ya viene en los genes de los nacidos en la piel de toro).

Como residente de la capital catalana y como proyecto de traductora me siento más que insultada al oir a la gente que aparece en el documental, que resulta que sí que viven en Cataluña. Personalmente, lo que sale de sus boquitas me hace pensar dos cosas: o que estos señores y señoras no salen de casa y su único contacto con el exterior es el programa radiofónico del "señor" Jiménez Losantos, o que no viven en la misma Cataluña que yo.

Dicen que home is where your heart is, y mi problema es que mi corazón está en demasiadas partes del mundo. En Barcelona, entre otros puntos de la geografía catalana, están mis familiares y amigos del cole, de la uni, del coro... Sé que sl algún día pasa algo es ahí a donde volvería. Pero una parte de mi vida está en Monterrey, una ciudad al noreste de México; ahora vivo en Saarbrücken, en Alemania; ambas ciudades, ambos paises, han dejado su huella, y forman parte de mí casi como una segunda patria.

¿De dónde te sientes tú? ¿Tienes la única patria del lugar de nacimiento o tienes varios rincones del mundo a los que llamas "tu casa"?

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