Lecturas pendientes de reseñar por falta de tiempo (parte I)


Tengo una lista de libros pendientes de reseñar bastante larga. Como quiero quitármelas de encima y así, de paso, actualizo el blog, lo haré en varias entregas por orden alfabético, indiferentemente de la lengua en la que leí el libro en cuestión (la idea original era reseñarlos en bloque por idiomas, pero era un caos). Además, por primera vez en mucho tiempo no me voy a enrollar como una persiana para explicar el argumento y dar mi opinión. 

Aquí está la primera entrega. Los títulos están en la lengua que leí el libro y, entre paréntesis, el título de la novela en su lengua original.



Amanecer. Stephenie Meyer.
(Breaking Dawn)

Sí, lo leí. Sí, soy masoquista. Sí, me costó mucho avanzar y llegar hasta el final. Sí, me pareció una abominación literaria y un libro merecedor de un buen par de hostias bien dadas. Odié a los personajes, me quería arrancar los ojos al ver que DOS traductores habían hecho un trabajo tan malo y que ningún corrector se extrañara de encontrar tantas traducciones literales. Suponiendo que hubo un corrector, por supuesto.

Pero me lo leí de prestado y por bocazas (me dijeron algo así como "no tienes huevos de leértelo entero" y si me pican así, no sé decir que no). Por lo menos eso me alejó del cine y no di más dinero a esta mierda de saga.

Resumiendo: Bella y Edward se casan y, como buenos cristianos, ahora que Dios ha bendecido su unión, se dedican a fornicar como conejos y, oh, sorpresa, Bella se queda embarazada (dejaremos las discusiones biológicas y fisiológicas para otro día, pero poneos en contacto conmigo si tenéis alguna teoría verosímil de por qué Edward puede tener una erección a pesar de no tener sangre en las venas o cómo su semen está vivo y puede dejar embarazada a una humana si él está muerto, a efectos prácticos). Entonces a Meyer no se le ocurre nada mejor que mezclar la maternidad no deseada y el aborto en una historia de amor teóricamente perfecto. Y hay una "lucha" con los Vulturi o no sé qué, no me acuerdo: me salté los cuatro o cinco últimos capítulos porque aquello era infumable.



Anna Karènina, Lev Tolstoi.
(Анна Каренина)

La Regenta y yo no tuvimos una muy buena relación en bachillerato, pero durante mi aventura con la lengua rusa se me metió en la cabeza que tenía que leer por lo menos alguna de las grandes obras de la literatura rusa. Empecé por Anna Karènina, la única traducción al catalán que hay de esta obra, en edición Señor Tocho.

Se nota que en el siglo XIX no tenían tele. La novela toma por título el nombre de una de las protagonistas, Anna Karenina porque uno de los temas centrales de la novela es el papel de la mujer en la sociedad a través del personaje de Anna, pero podría llamarse perfectamente Burgueses rusos con demasiado tiempo libre para ponerse los cuernos los unos a los otros. Es una gran obra, en realidad, y no se me hizo tan pesada como La Regenta. Me encanta como Tolstoi retrata la sociedad de su época, la hipocresía y la doble moral.



Arrels nòmades. Pius Alibek.

Pius Alibek es, actualmente, el propietario del restaurante barcelonés Mesopotamia, en pleno barrio de Gràcia, pero antes de llegar a la capital catalana pasó una infancia digna de una novela. Y precisamente eso hizo: Arrels nòmades narra la infancia, la adolescencia y la entrada en la vida adulta de Alibek en un Iraq totalmente desconocido para mí.

Como apunte extra, Pius Alibek fue profesor de mi escuela y por eso vino a firmar ejemplares el día de Sant Jordi de 2011.



Cinc dies d'octubre. Jordi Sierra i Fabra.

Última entrega de la trilogía que narra las aventuras del inspector Mascarell en la Barcelona de finales de los años cuarenta. En este caso, un enemigo ideológico del policía retirado le pide que encuentre el cadáver de su sobrino, un anarquista que fue asesinado el 18 de julio de 1936. Pero, a medida que Mascarell va recogiendo pistas, el caso cada vez se complica más en vez de llegar a una resolución.

Este libro fue mi regalo de Sant Jordi en 2011 (aunque, por desgracia, lo recibí después de haber conseguido que el autor me hiciera una dedicatoria preciosa en la entrega anterior, Set dies de juliol, así que este no lo tengo firmado) pero no lo leí hasta que me vine para Austria. Otra vez, el estilo de Sierra i Fabra me atrapó y aplaudo cómo ha cerrado la trilogía con dignidad. Así, Mascarell puede "morir" en paz, aunque no me importaría leer otro de sus casos.

 

Nos vemos en la segunda entrega con más.

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