dimarts, 29 de novembre de 2011

Hoy comienza nuestro amor

Sinceramente, estuve a punto de empezar esta serie en un momento de mi vida en que dejé de comprar manga "impulsivamente" (entiéndase: motivada por razones totalmente irracionales). El dibujo es precioso, sí, pero ni me llamaba la atención el argumento ni me suelen atraer los shoujos que trae Ivrea. Así pues, eso hace prever una reseña destructiva, ¿no? Nada más lejos de la realidad...

HISTORIA


Tsubaki Hibino tiene un objetivo clarísimo: quiere entrar al mejor instituto para ir a la mejor universidad. Por eso su vida se centra única y exclusivamente en los estudios: la idea de tener novio ni siquiera se la pasa por la cabeza, así que, a pesar de tener un gran talento para hacer peinados, ella nunca se arregla.

Cual es la sorpresa de Hibino cuando no solo entra en un instituto que era su última opción, sino que además es la segunda mejor estudiante. Tampoco ayuda el hecho de que su rival directo sea Kyouta Tsubaki, un chico ligón y muy popular entre las chicas pero con una actitud totalmente pasota y un aspecto excesivamente informal, coronado por una larga melena.

Enfurecida, Hibino lo convierte en su enemigo y tras varios enfrentamientos verbales, ella le corta el pelo (porque lo considera algo sucio e informal). Kyouta decide que, como castigo/forma de pago, ella deberá entregarle todos sus primeros momentos, entre los cuales, su primer beso.


OPINIÓN


Hoy comienza nuestro amor tenía todos los elementos necesarios para que no me gustara: una protagonista hostiable, un chico perfecto-pero-con-pasado-oscuro-gracias-al-cual-se-le-perdona-todo, un planteamiento sin sentido y un sinfín de situaciones que hemos visto mil y una veces en otros shoujos por el estilo. Así pues, ¿por qué no he podido parar de leer hasta terminar el tomo 11? (Y he parado porque no había los otros tres en la biblioteca, que conste).

Clarísimamente, lo ha provocado el desarrollo de los eventos. Insisto: todo lo que pasa en este manga pasa en tropecientos mil historias del mismo género, pero en la mayoría de casos los problemas a los que se tienen que enfrentar los protagonistas aparecen en el capítulo X pero al cabo de pocos capítulos se llega a la solución y no se vuelve a mencionar nunca más.

Sin embargo, Kanan Minami ha sabido mantener el "fantasma" de muchos de estos problemas a lo largo de los 11 tomos que he leído [ALERTA: POSIBLES SPOILERS]: por ejemplo, a pesar de ser la novia de Kyouta, los compañeros de clase de Hibino nunca la aprecian por ella misma y, si pueden, se siguen metiendo con ella. Por otro lado, hay algunos baches en la relación entre Hibino y Miho que quedan ahí, aunque ellas lo hayan hablado. Y un no muy extenso, pero sí considerable, etcétera [FIN DE LOS SPOILERS]. En definitiva, la autora no recurre a la misma estratégia para crear problemas una y otra vez, como pasaba en los últimos tomos de Hana Yori Dango o a partir del tomo 3 de Kaikan Phrase.

Además, una cosa que me ha gustado especialmente es que la historia de amor es más o menos verosímil. No obstante, no olvidemos que esto es un shoujo para adolescentes-casi-adultas (¿15 a 18 años?) y, por lo tanto, tiene algún "toque Disney" para que no sea tan cruel como puede ser a veces la realidad, aunque la autora no se queda corta a la hora de inventarse motivos totalmente absurdos e hirientes para separar a la pareja protagonista. Sin embargo, creo que muchas lectoras pueden sentirse identificadas con la protagonista por las dudas que tiene (sobre todo respecto al sexo) o por la reacción de los padres al hecho de que tenga pareja.

Como aspecto negativo tengo que criticar una minuciosidad (si ya me habéis leído antes, no os sorprenderá): la importancia que se le da al aspecto físico de Hibino. Ya sé que es uno de los contrapuntos principales para evidenciar las diferencias entre ella y Kyouta, pero se me hace un poco pesado que la critiquen solo por no querer ir al instituto como si tuviera que ir a la discoteca (es algo que no entiendo de las adolescentes en general: ¿por qué lo hacéis? ¿Vais al cole a estudiar o a ligar? -es una pregunta tonta para un shoujo, porque parece que las japonesas van a cazar maridos potenciales-).

Otra pequeñez es que [SPOILER] me hubiera gustado que Hibino hubiera mantenido hasta el final su decisión de llegar virgen al matrimonio: hubiera sido mucho más interesante, aunque me alegro que, cuando lo hacen por primera vez, lo hace porque está convencida de ello, no porque Kyouta la fuerce ni nada parecido (el chico es un poco insistente, pero supongo que es normal a esas edades) [FIN DEL SPOILER].

En cuanto al dibujo, es muy bonito y muy shoujo (ojos muy grandes, cuerpos muy estilizados, muchos detalles en el aspecto físico y la vestimenta de los personajes, protagonistas muy guapos...), y me recuerda ligeramente al estilo de Arina Tanemura, sobre todo en alunos SD para los momentos cómicos. Aunque tampoco es un detalle muy destacable porque la mayoría de autoras actuales tienen un estilo bastante parecido. Las portadas a color también son bonitas, con un predominio de los tonos pastel y del color azul (a la autora le debe gustar).

El manga lo publica en España la editorial Ivrea, que ya ha sacado 12 de los 14 tomos que parece que tendrá la serie en Japón, donde la autora la ha dado por terminada. El precio de cada tomo es de 8€. A ver cómo acaban estos tres tomos que me quedan por leer, aunque por mí se podría haber terminado en el tomo 11 perfectamente sin correr el riesgo de cagarla.





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