dissabte, 2 d’abril de 2011

Percy Jackson y el ladrón del rayo

Los que me conocen saben de mi conocimiento casi enciclopédico afición por la mitología, concretamente por la greco-romana. A principios de 2010 me propusieron ver Furia de titanes (la crítica está al final de la entrada), y yo, en mi feliz ignorancia, accedí sin saber ni de qué iba ni qué me iba a encontrar. Así que cuando estrenaron Percy Jackson y el ladrón del rayo no tenía muchas ganas de volver a gastarme 15€ en el cine (8€ de las entradas y 7€ de las palomitas y tal... ¡ladrones!) para salir con la sensación de que me habían tomado el pelo.


Percy Jackson nace en el universo literario creado por Rick Riordan. La serie, compuesta por seis libros, narran las aventuras de Percy y sus amigos, todos ellos semidioses u otras criaturas mitológicas, en un mundo donde los dioses olímpicos son algo más que un puñado de leyendas. Sin ir más lejos, nuestro protagonista es ni más ni menos que el hijo de Poseidón, el dios del océano, su novia amiga es la hija de Atenea, su mejor amigo es un sátiro y su maestro/sensei es el mismísimo centauro Quirón. ¡Toma ya!

El caso es que en esta adaptación cinematográfica del primer libro de la serie, Percy todavía no sabe que es "especial", pero lo averigua en cuanto empieza a escuchar voces en su cabeza, descubre que puede leer y entender el griego antiguo sin haberlo estudiado nunca, lo ataca su profesora transformada en una furia y su mejor amigo y su otro profesor, ambos aparentemente tullidos (uno con muletas y el otro, con silla de ruedas) lo defienden y consiguen derrotar al monstruo.

Su mejor amigo Grover, quien le confiesa que es su protector "en prácticas", y la madre de Percy se lo llevan a un campamento para gente especial, pero justo antes de llegar los ataca un minotauro, que muy oportunamente mata a la madre de Percy, Sally, sin que ni él ni Grover puedan hacer nada. Así que entran en el campamento, cuyos residentes son todos semidioses, y Percy se hace coleguilla de Luke Skywalker, el hijo de Hermes, y se enamora de primera vista de Annabeth, la cual le pega la paliza de su vida en un combate de entrenamiento. 

Gracias a que Hades hace una aparición a través de una hoguera para comunicarles a todos los semidioses que busca a Percy Jackson para que le entregue el rayo de Zeus, que todos los dioses creen que Percy ha robado, a cambio de la libertad de su madre, que resulta que no está muerta, sino prisionera en el inframundo. 

Percy, ni corto ni perezoso, se salta a la torera la prohibición de Quirón de salir en búsqueda de su madre, y a su excursión se unen, como no, Grover y Annabeth: el primero, porque está enamorado de Percy es el protector de Percy, y la segunda, porque "lo único que hago es entrenar, me he criado en el campamento y solo he salido al mundo exterior un par de veces, nunca he vivido una aventura real". Palabras casi textuales.

Total, que se van, pero no sin antes pedir consejo a Luke, ya que su padre Hermes es el mensajero de los dioses y es de los pocos que entra y sale del inframundo a su antojo (porque es bien sabido que es fácil entrar al infierno, pero pocos han conseguido salir). Luke le entraga a Percy un escudo plegable y unas Converse con alas que ha robado a su padre Hermes por despecho. Y es que resulta que los dioses, por decreto de Zeus, no pueden tener contacto directo con sus hijos mortales, y por eso se nota tensión en el ambiente, ya que todos los hijos se sienten abandonados de una forma u otra.

Resulta que para salir del inframundo son necesarias las perlas de Perséfone, que están esparcidas por el mundo. Casualmente, y por fortuna para nuestros protagonistas, tres de estas perlas están en Estados Unidos (oh, sorpresa). Más concretamente, la primera está en un garden center abandonado en medio del estado de Nueva Jersey y regentado por la gorgona Medusa, a quien gusta de coleccionar clientes transformados en estatuas de piedra. La segunda está en Nashville, estado de Tennessee, en la muy oportuna reproducción del Partenón de Atenas, donde nuestros protagonistas se enfrentan a cinco guardias de seguridad fusionados en la mítica Hidra, el monstruo de múltiples cabezas (en función del mitógrafo la cantidad inicial de cabezas varía entre tres y nueve), mientras que la tercera perla los lleva de viaje a Las Vegas, Nevada, al casino Lotus. 

Tras comer pastelitos de flor de loto, los héroes pierden la noción del tiempo (literalmente) y cuando la recuperan se dan cuenta de que llevan encerrados en el casino cinco días, con lo cual solo les quedan veinticuatro horas hasta el solsticio de verano, fecha límite para que Percy devuelva el rayo a Zeus y no se desate la guerra entre los olímpicos. Pero todavía tienen que ir al inframundo a salvar a la madre de Percy, así que tras pagarle al barquero Aqueronte el pasaje de entrada al inframundo (que está detrás del cartel de Hollywood, manda huevos), se enfrentan a Hades, quien descubre por casualidad que el tan codiciado rayo de Zeus había estado todo este tiempo dentro del escudo de Percy, quien, naturalmente, lo ignoraba.

Gracias a que Perséfone odia profundamente a su marido los héroes consiguen escapar, aunque Grover se queda en el inframundo para que la madre de Percy pueda volver a la Tierra, ya que solo tienen tres perlas y son cuatro personas. Con la ayuda de las perlas de Perséfone llegan a la entrada del Olimpo, que está en otro sitio emblemático justo al otro lado de Estados Unidos... ¡en efecto! En la terraza del Empire State Building. ¿Qué nos querrá decir el autor con esto? 

¡Ah! Pero justo cuando iban a coger el ascensor para subir al Olimpo (sí, lo habéis leído bien) aparece Luke, que confiesa que fue él quien robó el rayo para que los dioses se destruyeran entre ellos y dar paso así a una nueva generación de dioses (o sea, sus hijos, los semidioses). Percy y Luke luchan, y a pesar de la superioridad de su rival, Percy consigue dominar todo su poder sobre el agua y recuperar el rayo dos minutos antes de la medianoche. 

Por desgracia, entre el ascensor y el palacio donde se reúnen los doce olímpicos hay dos minutos y medio, y no es broma, ya que Percy llega para entregar el rayo medio minuto después de que Zeus lance la toalla y esté dispuesto a iniciar una guerra contra su hermano Poseidón, a quien considera culpable de todo porque teóricamente es su hijo quien ha robado el rayo. No, yo tampoco lo acabo de entender, la verdad... Percy entrega el rayo y todos fueron felices y comieron perdices.


La verdad es que la película me ha parecido una mezcla entre Harry Potter y la piedra filosofal y El aprendiz de brujo. Una imagen muy cuidada, unos efectos especiales muy espectaculares (en el sentido más amplio del término), actuaciones aceptables dentro de todo por parte de los actores jóvenes y con un reparto bastante lujoso en papeles secundarios (Uma Thurman como Medusa, Pierce Brosman como Quirón, Sean Bean como Zeus...). ¿La historia? Bueno, la típica aventura de un niño que descubre que es el elegido y tiene que salvar al mundo, nada nuevo, aunque me parece original mezclarlo todo con la mitología greco-romana. Por lo menos es más cultural que los vampiros-gusiluz y los hombres-lobo que van cachondos todo el día.

¿La gran pega? No puedo ver películas en las que mezclan mitología (o eventos históricos, for that matter) y ficción. He disfrutado reconociendo personajes, sí, lo admito, aunque le añade un toque de previsibilidad que le ha quitado un poco de morbo al guilty pleasure de ver una película para adolescentes. Pero esto me pasa por ser una friki, a la gente normal en teoría no tiene por qué pasarle. Sin embargo, como buena friki que soy, no he podido parar de buscar "errores" al planteamiento original de la historia.

Por ejemplo, el contacto familiar. Esto de que los hijos de los dioses no puedan vivir con sus padres está bien. De hecho, lo raro es que los dioses vivan en familia como si fueran himanos. Sin embargo, lo que no tiene sentido es que Zeus, precisamente, sea el que prohibe explícitamente cualquier tipo de contacto con los hijos. Me explicaré: en todos los mitos griegos, los dioses intervienen de una forma u otra, ya sea mediante sueños, oráculos o transformándose ellos mismos en humanos o animales para que los héroes entiendan que se trata de un mensaje divino. 

Además, Zeus se metía en todas las faldas que podía, si nos fiamos de los mitos, y la lista de su descendencia con diosas (que no sean su propia esposa Hera), ninfas y humanas es casi imposible de memorizar, incluso para gente friki que se haya leído el Diccionario de mitología griega y romana de Pierre Grimal de pe a pa. De hecho, me sorprende que no apareciera ningún hijo bastardo de Zeus en toda la película, sino que son los otros dioses los que tienen retoños. Incluso Atenea, diosa del conocimiento, tiene una hija, a pesar de que todos los mitógrafos coinciden en que hizo voto de castidad perpetua. 

La ambigüedad juega a favor del autor de las novelas en cuanto a elementos como si realmente Perséfone odiaba a Hades (aunque ha omitido sin pudor alguno la otra parte del mito, que dice que Zeus obligó a Hades a devolver a Perséfone a su madre Démeter durante medio año a cambio de que ella pasara la otra mitad con él en el inframundo), las cabezas de la Hidra, la visión del inframundo (que, a mi parecer, era demasiado cercana al infierno cristiano y no al inframundo según los griegos)... Aunque se ha sacado de la manga muchas otras cosas: lo de las perlas de Perséfone, que el can Cerbero se convierta en dos o tres monstruos con forma de "perro", que el río Aqueronte no sea un río de verdad sino que la barca flote por ahí, y tantas otras cositas que si no sabes de qué van, ni te das cuenta que están mal.

Exceptuando todo esto, es una película entretenida tirando a lenta, pensada para un público joven tirando a palomitero y poco exigente, visualmente atractiva y pasable para una tarde de domingo.



 Seriously? An iPhone to defeat Medussa? You're fucking kidding me, right?


1 consultes:

Anònim ha dit...

Mira, la pelicula es la adaptacion, MALISIMA (ya que estamos lo aclaro) del libro que se llama percy jackson y el ladron del rayo.
El libro no tiene nada que ver con la peli y no pasan cosas con las del empire estate con luke, etc, etc, etc. Miles de diferencias que hacen que la pelicula sea una MIERDA. Lee el libro, esta muy bueno, el autor se las ingenio bien, el problema fue la direccion de la pelicula.

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