diumenge, 4 d’octubre de 2009

"Malditos Bastardos" y otras hierbas

Después de meses, por fin ayer fui al cine. También fue la primera vez que veía una película de Tarantino, y debo decir que me sorprendió gratamente, si bien es una ida de olla considerable.

Como ya sabréis si habéis leído la sinopsis, la historia gira entorno a un grupo de soldados judeo-americanos que van a su bola y se dedican a luchar contra los nazis y a matarlos, formando así una guerrilla de resistencia (más o menos...). Paralelamente conocemos la historia de Shoshana, una chica judía que sobrevive a la matanza de su familia en el campo francés. Todo este grupo se acaba juntando en una misión explosiva para acabar con los grandes capos del Tercer Reich.

Como ya he dicho, la película me pareció una ida de olla, pero no por eso dejó de gustarme. De hecho, utópicamente, me pareció interesante la versión ficticia de la venganza de las víctimas hacia el nazismo con esa escena final. Al salir del cine me quedó un sabor de boca distinto a cuando he visto otros films de temática parecida, con las que se te acaba encongiendo el corazón después de ver tanto sufrimiento y tanta crueldad condensadas en dos horas. (Claro que el planteamiento de Tarantino es más como un videojuego que como un retrato del horror de la guerra, tot s'ha de dir).

El tema de la Segunda Guerra Mundial está más que visto y se ha tocado desde todos los ángulos, hasta el punto que uno puede llegar a pensar, antes de entrar en el cine, que "solo es otra película bélica más". Me producen la misma reacción la mayoría de películas españolas ambientadas en la guerra civil o los años de posguerra.

Pero entonces viene el señor Toni Soler y hace una parodia de Hitler y de Franco en Polònia, programa de la televisión autonómica catalana TV3 que desde 2006 hace que cada jueves por la noche una visión caricaturesca de los políticos españoles y otras personalidades se metan en nuestras casas. Y, como no podía ser de otra manera, esta parodia despierta todo tipo de reacciones.

Pilar Rahola, entre otros, criticó a Soler que estaba banalizando la figura de un "asesino de masas que humilló y masacró a millones de personas", algo que ya se le había reprochado al hacer aparecer a Franco como un "viejito carismático", ya en temporadas anteriores del programa.

En cambio, la escritora Najat El Hachmi aplaudía el gag diciendo que gracias a Polònia había podido dar a conocer, no solo a los políticos, sino también a personajes como los ya mencionades dictadores, a sus hijos.

Como sea, la polémica está servida. Lo mejor del caso es que parece que nadie se indigna porque en el cine cada año haya por lo menos una película con SS, cruces gamadas y saludos fascistas, ni por las que hacen referencia a la dictadura franquista (en cambio casi no se habla de Mussolini, por decir otro de la misma quinta; o, por lo menos, si existen, no nos llegan, que yo sepa). Nadie se indigna, aparentemente, por los documentales con imágenes reales y escalofriantes de campos de concentración, ni por exposiciones fotográficas, ni porque los campos de concentración se puedan visitar como atracción turística.

Es evidente que un tema como este no se puede tratar a la ligera, ya que todavía nos pesa la herencia dejada por estos "señores" (entre comillas, porque personalmente creo que no merecen ningún tipo de respeto). Creo que la postura alemana de "si no se habla de ello es como si no hubiera existido" es errónea: si no se habla de ello, ¿cómo van a conocerlo las generaciones venideras? ¿Cómo se puede evitar que tales atrocidades se repitan, si no se toca el tema?

Os dejo con el gag para que lo juzguéis vosotros mismos. (Si alguien necesita una traducción, solo hace falta pedirla ^^)

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