diumenge, 1 de març de 2009

Féisbuc (Facebook para los amigos)

A mitades de enero, la revista El Jueves (la revista que sale los miércoles y secuestran los viernes) dedicó unas páginas al nuevo fenómeno cibernético: el Facebook, alias Féisbuc o Caralibro, entre otros.

¿Qué es Facebook? Empezó como una red de contactos, y aunque no es el único portal con esta idea, se puede considerar el más famoso e internacional. Además, lo que lo diferencia del resto es la infinidad de posibilidades que ofrece para matar el aburrimiento y perder el tiempo.

Yo, personalmente, soy adicta a lo siguiente:

Galerías de fotos: No necesita mucha explicación: lo siento, soy una cotilla, pero los que me conocéis ya lo sabíais, así que tampoco he destapado ningún secreto de estado.

Word Challenge: Consiste en encontrar palabras de entre tres y seis letras a partir de una combinación de seis letras. Cuando encuentras la palabra de seis letras, te dan una ronda de bonificación en la que debes formar el nombre de uno de tus contactos... La cual cosa está jodida cuando tienes más de 100 amigos agregados.

Geo-Challenge: Mediante cuatro mini-juegos demuestras tu nivel de geografía: reconocer banderas, reconocer la silueta de los países, localizar ciudades en un mapamundi sin ningún tipo de referencia política ni física, y finalmente localizar un sitio relevante (por ejemplo el Big Ben en Londres, y pones la chincheta en Londres).

Waka-Waka: O, como lo han llamado toda la vida, Pac-Man; Comecocos en castellano. ¿Quién no conoce el clásico juego de arcade en el que un bicho totalmente esférico y amarillo se iba comiendo los puntitos del laberinto y alguna que otra fruta, mientras lo perseguían cuatro fantasmas de colores fosforescentes?

Creo que es que es una buena idea y un punto a favor que haya estos juegos, pero generan dos cosas que pueden ser contraproducentes: adicción y competividad. Cuando las juntas, te descubres a ti mismo a las dos de la madrugada intentando adivinar si la bandera de Egipto es la que tiene dos estrellas doradas o una inscripción en árabe y en rojo en la franja blanca, todo para superar la puntuación de otra persona, ya sea por pique, frustración personal, reto, o por simple aburrimiento.

Pero bueno... También tiene cosas buenas: te recuerda los cumpleaños de la gente, te permite cotillear en las fotos de esa gente que en el cole eran como dioses y ahora, con unos años y unas copas de más, se han vuelto simples mortales, te hace descubrir que no eres la única persona en el planeta que se hace sandwiches triples de pan de molde con Nocilla/Nutella o el único admirador de las cosas frikis más variopintas, etc.

Pues eso. En definitiva, larga vida al Féisbuc!

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