dimecres, 28 de gener de 2009

GALS


A partir de la expansión a finales de los años 90 y principios de siglo XXI de la tribu urbana de las gals, chicas que viven por y para las últimas tendencias, Mihona Fujii creó un manga lleno de humor, sentimientos, uñas postizas y mechas rojas. Y nada de esto habría sido posible sin Ran Kotobuki, la autodenominada Reina de Shibuya.

HISTORIA

Ran Kotobuki es la segunda hija de una familia de policías: su padre, su madre, sus abuelos antes que ella, su hermano mayor... Y parece que su destino va por ese mismo camino, pero ella se niega a seguir con la tradición familiar: ella es una kogal y su filosofía es que la vida es para disfrutarla al máximo.

Ran se autodenomina la Reina de Shibuya, y de hecho es una de las gals más conocidas y temidas de este barrio tokyota, justamente por pasearse por él como si le perteneciera, además de encargarse a su peculiar modo de la justicia del barrio (aunque más de una vez termine en la oficina de policía donde trabaja su hermano mayor, Yamato).

La acompañan sus mejores amigas, Miyu, una ex-pandillera reformada y novia de Yamato, y Aya, que había salido con hombres mayores por dinero porque sus padres son muy estrictos. Y como en todo buen shoujo, aparecen todo de tíos buenorros: Rei Otohata, considerado el chico más guapo por las kogals; Yuya Asou, el "número 2"; o Tatsuki, el único que conseguirá robarle el corazón a Rancita.

También tenemos a LA rival de Ran: Mami, la también autodenominada Reina de Ikebukuro, otro barrio de Tokyo. Cada vez que se encuentra con Ran terminan peleando o competiendo porque ambas se consideran "la mejor gal de todo Japón".

La familia de Ran tiene un papel bastante destacado, sobre todo su padre, que inventa formas a cuál más original para conseguir que Ran haga el examen de ingreso al cuerpo de policía: desde intercambios económicos a persecuciones en bicicleta y disfraces. También está Sayo, su hermana pequeña, que la imita en todo lo posible para ser una gal, aunque tiene muy claro que ella sí va a ser policía. Sayo y sus amigos a menudo siguen al grupo de Ran jugando a ser detectives. Las actividades de ambas hermanas traen de cabeza al pobre Yamato, que hace poco que trabaja en la oficina de policía de Shibuya y le toca patrullar por sus calles y cuidar de sus hermanitas.

La historia propiamente dicha no es otra que relatar las aventuras y desventuras de Ran y sus amigos, por Shibuya, en el instituto, cuando van de vacaciones... Todo esto en grandes dosis de humor y cargado de romance.


OPINIÓN

GALS! es un manga que nunca me canso de leer, porque es episódico, a pesar de seguir un cierto hilo argumental. Por episódico me refiero a que cada capítulo es relativamente independiente de los demás, y narra una aventura diferente, por decirlo de alguna manera. Esto me gusta porque hay mangas que se alargan hasta el día del juicio final, todo para llegar al final y que los protagonistas acaben juntos y se casen, como era obvio, y tú te preguntes: ¿y para esto eran necesarios 43 tomos?

Si nos hemos de guiar por su humor, llegamos a la conclusión de que Mihona Fujii, la autora, ¡está loca! En cada capítulo consigue hacerte reír con las tonterías de los protagonistas: las luchas de Ran y Mami o las conversaciones de Ran con su tutor, el profesor Nakanishi, alias "el Naka", entre muchas otras situaciones.

El argumento, como ya he dicho, es relatar la vida de este grupo de gente, y que las gals se paseen por las viñetas con modelitos ultrafashion que a más de una le gustaría tener en su armario.

De hecho, en España (no sé si en otros países también), el manga despertó la fiebre de las gals, y desde hace unos cuatro o cinco años hay chicas españolas que siguen este estilo. ¡Hasta en el Salón del Manga de Barcelona he visto "quedadas de gals"!

Recomiendo mucho este manga, sobre todo a aquella gente que busque entretenerse y pasar un buen rato, y cerrar el tomo con una sonrisa en los labios y sensación de buen rollo. No esperéis de GALS! la madurez de Nana u otros mangas por el estilo, aunque sí que se hace un poco de reflexión en las relaciones de amistad, de las primeras parejas, del sentido de justicia o de dignidad, etc.

En España, el manga lo editó Glénat, respetando los 10 tomos originales (y juraría que el sentido de lectura es oriental, pero no los tengo conmigo para comprobarlo), y se venden a 7,20€. Jonu Media nos trajo el anime, que es bastante fiel al manga (aunque el doblaje, para mí, es horrible, pero los doblajes de Jonu los dejo para otra entrada).

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